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Pimientos asados con anchoas del cantábrico

Metidos en pleno otoño , en esta época de bodegas, brasas y la nostalgia de esas elaboraciones casi perdidas , que con la evolucion de la cocina más moderna se tienen casi olvidadas  quiero mostrarnos una receta de esas q hacen q se me pongas los pelos de punta porque como dijo Oscar Wilde ( adoro los placeres más sencillos ya que son el último refugio del refinamiento )

Ingredientes (4 ración/es)

  • Pimientos rojos 2 kg
  • Anchoas del cantábrico 10 unidades
  • Aceite de oliva virgen unidades
  • Aceite de girasol 1 l
  • Sarmientos secos unidades

PARA LOS PIMIENTOS ASADOS:

Para comenzar prepararemos unas brasas con carbón de encina,sino podemos preparar unas brasas , en una plancha a una temperatura de 180c podríamos realizar la elaboración.
Pasaremos los pimientos por cada una de sus caras consiguiendo ablandar estos ,para saber q están al punto debemos tostar por completo la piel externa del pimiento,seguidamente les daremos un golpe de horno a 180c durante 10min ,los sacaremos de este y los cubriremos con un paño dejándoles sudar al menos unas 2h lo que facilitara su pelado.
Una vez pelados les cortaremos en tiras finas y les pondremos en una cazuela a fuego mínimo dejándoles reducir por completo el agua que irán soltando, de esta manera potenciaremos el sabor de los mismos, finalmente cuando estén completamente secos les apagaremos el fuego , cubriremos con aceite de oliva virgen y reservaremos .

ACEITE DE SARMIENTO:

Preparáremos unas brasas con sarmientos de encina, una vez tengamos unas brasas potentes las introduciremos en el fondo de una olla a presión ,en un recipiente de metal pondremos 1l de aceite de girasol y lo colocaremos sobre las brasas cerrando la tapa de la olla y dejándolo al menos 72h , de esta manera conseguiremos un aceite de Sarmiento súper aromático.

FINAL Y PRESENTACIÓN:

En el fondo de un plato colocaremos los pimientos bien escurridos, encima pondremos unas anchoas y añadiremos una cucharada de aceite de Sarmiento dándole un toque más terruño a nuestro plato.